Nosotros
Lovy nació de una frustración muy concreta: era imposible encontrar personas con quién jugar sin meterse en diez grupos de Discord y mandar mensajes que nadie respondía. Decidimos construir la plataforma que nos hubiera gustado tener.
2024
Son las once de la noche. El juego está abierto. Mandas mensajes a tres sitios distintos. Nadie responde. Al final, juegas solo. Nos pasaba a nosotros. Nos pasaba a nuestros amigos. Le pasaba a millones de personas.
2025
Empezamos a construir Lovy desde un piso en Madrid. Sin inversión externa, sin grandes planes. Solo con la certeza de que había un problema real que resolver y que nadie lo estaba haciendo bien para la comunidad hispanohablante.
2026
La lista de espera ya está abierta y las primeras comunidades están tomando forma. Torneos, quedadas, amistades reales. Estamos empezando, pero la dirección está clara.
La mascota
Roger es el gato del equipo fundador. Lleva años sentado encima del teclado en los momentos más críticos del desarrollo: cuando caía la base de datos, cuando el deploy fallaba a las 3 AM, cuando había que tomar decisiones difíciles de producto.
Con el tiempo se convirtió en el símbolo de lo que Lovy quiere ser: cercano, un poco caótico, siempre presente y con mucha personalidad. Roger no entiende de gaming pero entiende de compañía. Que es, al fin y al cabo, de lo que trata esto.

Lo que creemos
Construimos para gamers reales, no para el estereotipo. Conocemos la cultura porque vivimos en ella.
Cada decisión de producto pasa por una pregunta: ¿esto ayuda a la gente a conectar de verdad?
El gaming tiene fama de ambiente hostil. Nosotros creemos que se puede hacer mejor, y lo estamos demostrando.
Somos un equipo pequeño de Madrid con visión global. Empezamos aquí porque es donde mejor conocemos la escena.
Únete a la beta o escríbenos si tienes algo que decirnos. Somos un equipo pequeño y leemos todos los mensajes.